Día 13

Día 13 de Noviembre

 

ORACIÓN 

 

¡Oh! María, durante los bellos meses que te están consagrados, todo resuena con tu nombre y alabanza. Tu santuario resplandece con nuevo brillo y nuestras manos te han elevado un trono de gracia y de amor, desde donde presides nuestras fiestas y escuchas nuestras oraciones y votos.

Para honrarte, hemos esparcido frescas flores a tus pies y adornado tu frente con guirnaldas y coronas. Mas, ¡oh María!, no te das por satisfecha con estos homenajes. Hay flores cuya frescura y lozanía jamás pasan y coronas que no se marchitan. Éstas son las que esperas de tus hijos, porque el más hermoso adorno de una madre es la piedad de sus hijos, y la más bella corona que pueden depositar a sus pies, es la de sus virtudes.

 

Sí, los lirios que Tú nos pides son la inocencia de nuestros corazones. Nos esforzaremos pues, durante el curso de estos meses consagrados a tu gloria, ¡oh Virgen Santa!, en conservar nuestras almas puras y sin mancha, y en separar de nuestros pensamientos, deseos y miradas, aún la sombra misma del mal.

La rosa, cuyo brillo agrada a tus ojos, es la caridad, el amor a Dios y a nuestros hermanos. Nos amaremos pues, los unos a los otros, como hijos de una misma familia, cuya Madre eres, viviendo todos en la dulzura de una concordia fraternal. En estos meses benditos procuraremos cultivar en nuestros corazones la humildad, modesta flor que te es tan querida y, con tu auxilio, llegaremos a ser puros humildes, caritativos, pacientes y esperanzados.

 

¡Oh María!, haz producir en el fondo de nuestros corazones todas estas amables virtudes. Que ellas broten, florezcan y den al fin frutos de gracia, para poder ser algún día dignos hijos de la más santa y de la mejor de las madres.Amén 

TEXTO BÍBLICO: 

 

 

" Y de pronto se junto con el ángel una multitud del ejercito celestial, que alababa a Dios diciendo :Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes El se complace " 

Lucas 2-13-14

Palabra de Dios .Te alabamos Señor 

 

 

MEDITACIÓN : 

 

 

"La gracia que ha aparecido en el mundo es Jesús, nacido de Maria Virgen, Dios y hombre verdadero.ha venido a nuestra historia, ha venido a librarnos de las tinieblas y a darnos la luz.En El ha aparecido la gracia, la misericordia,la ternura del Padre. Jesús es el amor echo carne.No es solamente un maestro de sabiduría, no es un ideal al que tendemos y del que nos sabemos por fuerza distantes, es el sentido de la vida y de la historia que ha puesto su tienda entre nosotros "     

 

PETICIÓN :

 

Por medio de la intercesión de la Virgen Maria, pidamos por la salud del Papa Francisco, por sus intenciones y para que el Señor derrame abundantes bendiciones y de forma especial le de el don de fortaleza

 

Con María, roguemos al Señor. / Escúchanos, Señor, te rogamos

 

"Maria no nos deja solos; la Madre de Cristo y de la Iglesia esta siempre con nosotros "

S.S.Francisco  

ORACIÓN 

 

¡Oh! María, Madre de Jesús nuestro Salvador y nuestra buena Madre! Nosotros venimos a ofrecer con estos obsequios que colocamos a tus pies, nuestros corazones deseosos de agradecerte y solicitar de tu bondad un nuevo ardor en tu santo servicio.

 

Dígnate presentarnos a tu Divino Hijo que, en vista de sus méritos y a nombre su Santa Madre, dirija nuestros pasos por el sendero de la virtud, que haga lucir con nuestro esplendor la luz de la fe sobre los infortunados pueblos que gimen por tanto tiempo en las tinieblas del error, que vuelvan hacia Él y cambien tantos corazones rebeldes cuya penitencia regocijará en su corazón y el tuyo.  

 

Que convierta a los enemigos de tu Iglesia, y que, en fin, encienda por todas partes el fuego de tu ardiente caridad, que nos colme de alegría en medio de las tribulación de esta vida y de esperanza para el porvenir. Amén. 

“MARÍA FUE FIEL”

LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 1, 34-35 “María le dijo al ángel: ‘¿De qué modo se hará esto, pues no conozco varón?’ Respondió el ángel y le dijo: ‘El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el que nacerá Santo será llamado Hijo de Dios”. Palabra de Dios / Te alabamos, Señor

 

MEDITACIÓN “¿Qué significa la fidelidad de María? ¿Cuáles son las dimensiones de esa fidelidad? La primera dimensión se llama ‘búsqueda’. María fue fiel ante todo cuando, con amor se puso a buscar el sentido profundo del designio de Dios en ella y para el mundo. ‘¿Cómo sucederá esto?’, pregunta al ángel de la Anunciación. [...] No habría fidelidad si no se encontrara en el corazón del hombre una pregunta, para la cual sólo Dios es la respuesta. La segunda dimensión se llama ‘acogida’, ‘aceptación’. [...] Es el momento en el que el hombre se abandona al misterio, con la disponibilidad de quien se abre para ser habitado por algo –¡por Alguien!– más grande que el propio corazón. [...] ‘Coherencia es la tercera dimensión de la fidelidad. Vivir de acuerdo con lo que se cree. Aceptar incomprensiones, persecuciones antes que permitir rupturas entre lo que se vive y lo que se cree [...]. Pero toda fidelidad debe pasar por la prueba más exigente: la de la ‘duración’: ser coherente toda la vida. [...] El sí de María en la Anunciación encuentra su plenitud en el sí silencioso que repite al pie de la cruz”.

 

San Juan Pablo II (26 de enero de 1979), Homilía, Ciudad de México

 

PETICIÓN Por nuestra universidad, para que siempre sea fiel a las inspiraciones del Espíritu Santo, contribuyendo al bien del pueblo de Chile y a la gloria de Dios.

 

Con María, roguemos al Señor / Escúchanos, Señor, te rogamos.

 

“Quisiera invitarlos a consolidar esa fidelidad, a robustecerla. A traducirla en inteligente y fuerte fidelidad a la Iglesia hoy”. San Juan Pablo II (26 de enero de 1979), Homilía, Ciudad de México.

 

Oración final para todos los días del mes

¡Oh María, Madre de Jesús, nuestro Salvador y nuestra buena Madre! Nosotros venimos a ofrecerte, con estos obsequios que colocamos a tus pies, nuestros corazones deseosos de serte agradable, y a solicitar de tu bondad un nuevo ardor en tu santo servicio.

Dígnate a presentarnos a tu Divino Hijo, que en vista de sus méritos y a nombre de su Santa Madre, dirija nuestros pasos por el sendero de la virtud. Que haga lucir con nuevo esplendor la luz de la fe sobre los infortunados pueblos que gimen por tanto tiempo en las tinieblas del error. Que vuelvan hacia Él, y cambien tantos corazones rebeldes, cuya penitencia regocijará su corazón y el tuyo. Que convierta a los enemigos de su Iglesia y que en fin, encienda por todas partes el fuego de su ardiente caridad, que nos colme de alegría en medio de las tribulaciones de esta vida y dé esperanzas para el porvenir. Amén.