FLOR: Pasionaria VIRTUD: Sufrimiento INTENCIÓN: Pide hoy por todas las personas que sufren.

Día 3: María, Madre, tú que te olvidabas de ti para atender a los demás: enséñame a no estar siempre dándome vueltas a mí y a mis cosas, y dejar de lado mis pequeños desánimos que hacen la vida desagradable a los demás.
Te ofrezco: vivir hoy más pendiente de ti repitiéndote alguna jaculatoria.

Flor del 3 de mayo: Madre de Dios Fiesta de nuestra Señora del Valle

Meditación: “Por ser su Hijo Dios, María es Madre de Dios” (Lucas 1,3-5). Dios nos amó tanto que no sólo nos entregó a Su Hijo sino que nos dio a Su Madre.“Cuando llegó la plenitud del tiempo, Dios envió a Su Hijo nacido de Mujer…para que recibiésemos la adopción de Hijos de Dios” (Gálatas 4,5). Este es el maravilloso final del Plan del Padre y el sublime oficio de María, hacernos hijos de Dios, uno en Dios.

Oración: ¡Oh María, te agradecemos el regalo que nos ha hecho nuestro Dios amado, ponernos en tus hermosas manos para hacernos santos. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Examinar mi devoción a la Virgen y cómo la practico.

Flor de frambuesa 

MES DE MAYO

Día 3

“Bendito el hombre que confía en el Señor, y pone en el Señor su confianza. Será como un árbol plantado junto al agua, que alarga hacia la corriente sus raíces; nada teme cuando llega el calor, su follaje se conserva verde; en año de sequía no se inquieta ni deja de dar fruto” Jer 17, 7-8

Tú eres, oh María, la criatura que confía plenamente en el amor del Padre. Eres la Virgen que confía en la misiva que el Arcángel te acerca de parte de Dios. Y la Madre que confía en cada paso del Hijo Redentor, desde Belén hasta el Calvario.

Tú eres la Madre de la Confianza, modelo para nosotros de fe y de entrega a Dios. La que proclama y testimonia abiertamente que el Todopoderoso hace llegar su misericordia a su fieles de generación en generación.

Abre nuestros corazones a la confianza en Dios, en su amor y en su misericordia. Acrecienta como Madre en nosotros la semilla de la fe sembrada en nuestras almas por el santo bautismo.

Enséñanos a confiar en el Padre como el niño que se abandona en los brazos de su madre, seguros siempre de su ternura y de su providencia amorosa. Así haremos el recorrido de nuestra vida tomados de su mano, confortados por su amor y confiados en sus entrañas de misericordia.

Líbranos de caer en la tentación de confiar en los ídolos de creación humana que no pueden salvar, porque únicamente quien confía en el Señor no quedará jamás defraudado.

 

Fruto: La confianza en Dios

3 de Mayo

Hoy, depositamos en tus benditas manos los corazones indiferentes, indolentes y tibios; no en vano te llamamos Vaso insigne de devoción y Causa de nuestra Alegría. Alcanza para ellos el Fuego del Espíritu, el ardor del Amor y la intensa necesidad de conversión.

 

Obsequio.- Salir de la tibieza, a través de la oración y la lucha contra la pereza, aprovechando al máximo el tiempo.

Día tres

 

I. Rosa guirnalda

 

1. Entre otras muchas especies de rosas que en esta estación embellecen nuestros jardines, es una la rosa guirnalda. Es pequeñita, es verdad, pero encierra en su capullo ciento cincuenta hojas, y explota en ramilletes de veinte y más flores juntas, y se nos presenta este rosal adornado con tal abundancia de ramilletes, que sorprende y roba la vista del que le contempla. Pero le falta el olor y no puede tenerse de por sí; pero si se le presenta un círculo y cuidadosamente se le da dirección, le va llenando, y nos ofrece una magnfica y hermosa guirnalda adornada con millares de rosas .

 

II. El amor hacia los prójimos

 

2 El amor de nosotros mismos y de los prójimos es producido por el amor de Dios, depende de éste y procede de aquí. El rosal guirnalda, no pudiendo subsistir ni tenerse en pie por sí solo, corre el círculo del amor verdadero, puro , santo, casto, cual es el que está en Dios, y procede de Dios hacia nosotros, y de aquí se extiende, dentro del mismo círculo, hacia nuestros semejantes y a cuantas cosas están a nuestra vista, y a nuestro servicio y uso . Amamos en nosotros aquello mismo que Dios ama; y lo que Dios ama en nosotros es la formación de su imagen. Nos amamos con el mismo amor con que Dios nos ama, y con este mismo amor se nos manda amar a nuestros prójimos, y cuantas cosas se nos presentan amables . ¿Amas a Dios con el mismo amor con que Dios se ama a sí mismo? Si tu amor no es puro como lo es en su propio elemento , será impuro cuanto amarás: no te amarás a ti mismo, y perdida la regla y la forma del amor, tampoco amarás con amor puro y santo a tus prójimos, y a las cosas que están a tu ser - vicio, y serás impuro .

 

III. Amor de los prójimos en María

 

3. Al amor de María debe el mundo su salvación. Nos vio perdidos, buscó un salvador y le encontró, y nos le ofreció sacrificado sobre el ara de la cruz; y en este sacrificio ella quiso ser con su Hijo nuestra corredentora. Por este amor mereció el título de Madre común de todos los vivientes .

 

IV. La rosa guirnalda a María

 

4. ¿Tienes en orden el amor de ti mismo y de cuantas cosas se mueven alrededor de ti? Medítalo bien. Si quieres orden en el amor hacia las criaturas, ordena tu amor para con Dios. Si amas alguna cosa sin orden a Dios , sin Dios, fuera de Dios, y contra las órdenes de Dios, ese amor es una pasión que destruye tus rosales todos . Busca el rosal y los ramilletes de la rosa guirnalda, y si no le hallas, harás lo que los demás días: sin perder tiempo marcha a encontrar a la hermosa y amable jardinera, y pídele plante ese rosal; y tú coopera, ayúdala con santas resoluciones y buenos propósitos y dile...

 

Presentación de la rosa guirnalda a María

 

ORACIÓN. Señora: Yo me obligo, yo me comprometo, yo propongo amar bien, esto es, amar lo que la ley me manda amar. Yo quiero amar lo que en mí y en mis prójimos, y en las cosas que están a mi uso y servicio, Dios ama, y nada más. Lo que Dios ama, yo amo; lo que Dios aborrece, yo aborrezco en mí, en mis prójimos y en todas las demás criaturas . Aceptad, Señora, esta mi ofrenda, y presentadla a vuestro Hijo, fortificad y proporcionad mis propósitos y resoluciones .

DÍA 03

Te agradezco, Madre mía, tantos bienes que me has regalado. Reina mía, ¡de cuántos peligros me has librado! ¡Cuántas luces y misericordias me has alcanzado de Dios! ¿Qué atenciones o qué beneficios has recibido de mí, para que así te empeñes en favorecerme? Sólo tu bondad es lo que te mueve.

Aunque diera por Ti mi sangre y mi vida, sería muy poco para lo que te debo, a Ti que me has librado de eterna muerte y por Ti he recobrado la gracia de Dios, como confío. Amén. 

El amor hacia los prójimos

 El amor de nosotros mismos y de los prójimos es producido por el amor de Dios, depende de éste y procede de aquí. El rosal guirnalda, no pudiendo subsistir ni tenerse en pie por sí solo, corre el círculo del amor verdadero, puro , santo, casto, cual es el que está en Dios, y procede de Dios hacia nosotros, y de aquí se extiende, dentro del mismo círculo, hacia nuestros semejantes y a cuantas cosas están a nuestra vista, y a nuestro servicio y uso . Amamos en nosotros aquello mismo que Dios ama; y lo que Dios ama en nosotros es la formación de su imagen. Nos amamos con el mismo amor con que Dios nos ama, y con este mismo amor se nos manda amar a nuestros prójimos, y cuantas cosas se nos presentan amables.

¿Amas a Dios con el mismo amor con que Dios se ama a sí mismo? Si tu amor no es puro como lo es en su propio elemento , será impuro cuanto amarás: no te amarás a ti mismo, y per ida la regla y la forma del amor, tampoco amarás con amor puro y santo a tus prójimos, y a las cosas que están a tu servicio, y serás impuro .

 Amor de los prójimos en María . Al amor de María debe el mundo su salvación. Nos vio perdidos, buscó un salvador y le encontró, y nos le ofrecio  sacrificado sobre el ara de la cruz; y en este sacrificio ella quiso ser con su Hijo nuestra corredentora. Por este amor mereció el título de Madre común de todos los vivientes.

. La rosa guirnalda a María  ¿Tienes en orden el amor de ti mismo y de cuantas cosas se mueven alrededor de ti? Medítalo bien. Si quieres orden en el amor hacia las criaturas, ordena tu amor para con Dios.

Si amas alguna cosa sin orden a Dios, sin Dios, fuera de Dios, y contra las órdenes de Dios, ese amor es una pasión que destruye tus rosales todos . Busca el rosal y los ramilletes de la rosa guirnalda, y si no le hallas, harás lo que los demás días: sin perder tiempo marcha a encontrar a la hermosa y amable jardinera, y pídele  plante ese rosal; y tú coopera, ayúdala con santas resoluciones y buenos propósitos y dile... Presentación de la rosa guirnalda a María

ORACIÓN. Señora: Yo me obligo, yo me comprometo, yo propongo amar bien, esto es, amar lo que la ley me manda amar. Yo quiero amar lo que en mí y en mis prójimos, y en las cosas que están a mi uso y servicio, Dios ama, y nada más. Lo que Dios ama, yo amo; lo que Dios aborrece, yo aborrezco en mí, en mis prójimos y en todas las demás cria - turas. Aceptad, Señora, esta mi ofrenda, y presentadla a vuestro Hijo, fortificad y proporcionad mis propósitos y resoluciones .